La asistencia sanitaria del cáncer de pulmón en América Latina: evolución de los tratamientos modernos y desafíos para superar las lagunas existentes

Gustavo Werutsky, MD, Latin American Cooperative Oncology Group, Hospital São Lucas PUCRS University, Porto Alegre, Brazil
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Gustavo Werutsky, MD, Latin American Cooperative Oncology Group, Hospital São Lucas PUCRS University, Porto Alegre, Brazil

¿Cuáles son los retos concretos a los que se enfrentan los médicos y gobiernos de América Latina en el tratamiento del cáncer de pulmón?

Es importante entender que América Latina es un gran continente, con unos 600 millones de habitantes. Las cuatro ciudades más pobladas son Ciudad de México, Rio de Janeiro, São Paulo y Buenos Aires, entre las cuales suman un número de habitantes igual al de Francia.
En la actualidad se declaran unos 85.000 casos nuevos de cáncer de pulmón al año en América Latina. El tabaquismo va en aumento en toda la región en general, especialmente entre las mujeres, motivo por el que esperamos mayores tasas de incidencia del cáncer de pulmón en años venideros. En general, las muertes en América Latina no se deben ya a enfermedades infecciosas, ni siquiera en los países más pobres, sino a enfermedades no transmisibles, como el cáncer de pulmón. Se calcula que en las próximas décadas se concentrará el 70 % de los casos nuevos de cáncer en países en desarrollo. Por tanto, los gobiernos de la región tienen por delante en los próximos años el desafío de afrontar la creciente incidencia de cáncer, sobre todo de cáncer de pulmón, la principal causa de muerte por cáncer en América Latina. América Latina invierte hoy 10-20 veces menos de dinero que los países desarrollados en la lucha contra el cáncer.
Del 70 al 90 % de los pacientes con cáncer de pulmón presentan en el momento del diagnóstico enfermedad avanzada o metástasis. En Estados Unidos, el diagnóstico de cáncer de pulmón se hace en estadio I en el 15 % de los casos, mientras que en Brasil esta cifra es solo del 8 al 9 %. Esto significa que en muchos pacientes se ha de administrar tratamiento para estadios avanzados, que es más caro, ya que implica más ayuda, más fármacos y más hospitalización, y la mortalidad es mayor. Todo esto supone grandes dificultades para la economía de los países de América Latina.

¿Se promueve el abandono del tabaquismo?

Brasil ha desarrollado campañas contra el tabaquismo y ha tenido éxito. En los últimos 20 años, la tasa de fumadores ha descendido del 40 % al 15 %. Sin embargo, los esfuerzos hechos en este sentido en América Latina son muy heterogéneos. En algunos países, el tabaquismo sigue aumentando.

¿Cuál es la situación desde el punto del diagnóstico?

En cuanto al diagnóstico por la imagen, la TC y la TEP-TC no son de uso generalizado en América Latina. Se dispone de estos aparatos sobre todo en las grandes ciudades y además su distribución es dispar, ya que no hay cantidades suficientes en los hospitales públicos. Son muchos los pacientes de zonas rurales que no tienen acceso a estas pruebas, con el consiguiente retraso del diagnóstico. La mitad de los pacientes con cáncer de pulmón presentan un estado funcional ECOG de 2 o mayor en el momento del diagnóstico. Esto afecta a su tratamiento, ya que muchos de ellos no recibirán tratamiento sistémico. Por tanto, es muy importante sensibilizar a la opinión pública sobre el cáncer de pulmón y los síntomas que produce, junto con otros aspectos, para que los pacientes acudan antes al médico. Al mismo tiempo, las autoridades sanitarias han de simplificar y facilitar el procedimiento y el acceso a un diagnóstico rápido.
En cuanto a los tratamientos dirigidos, es importante entender que su uso depende del diagnóstico molecular. Acceder a estas pruebas es un auténtico problema en América Latina. En muchos países, la asistencia médica se presta a través de un sistema público de salud, que es gratuito, y del llamado sector privado, basado en el pago de un seguro médico. Existen grandes discrepancias entre los servicios que prestan uno y otro sistema. En Brasil, por ejemplo, solo se hacen pruebas de la mutación del EGFR en el 20 al 30 % de los casos en el sector público, frente al 60 % en el sector privado. Tasas de este tipo, en general, pueden extrapolarse a otros países. Evidentemente, la demanda de pruebas moleculares depende del acceso a fármacos dirigidos. De nuevo, son pocos los laboratorios que hacen estas pruebas, debido a lo costoso de los equipos. Los médicos no suelen pedir pruebas de ALK, porque en nuestros países no se han aprobado todavía los fármacos dirigidos contra esta mutación o se han aprobado hace muy poco tiempo. Las pruebas de ROS-1 son casi inexistentes. Actualmente, las pruebas se realizan de manera prácticamente gratuita debido a los programas de bonos que ofrecen las empresas farmacéuticas.

¿Hay escasez en los tratamientos?

La misma discrepancia que se da entre los distintos sistemas de salud se observa en los tratamientos. Por ejemplo, aunque están aprobados ya en los países de América Latina los inhibidores de EGFR, algunos quedan aún fuera del alcance de una gran proporción de pacientes. En un país importante, como Brasil, que es el sexto o séptimo mercado farmacéutico de todo el mundo, estos agentes se aprobaron hace años, pero solo están a disposición de los pacientes del sector privado. También en Brasil, se aprobarán en este año los inhibidores de ALK y los inmunoterápicos, pero tampoco llegarán a los pacientes del sistema público. Así pues, aunque en América Latina mejore la tecnología a ritmo muy rápido, se crean al mismo ritmo discrepancias en el acceso a los nuevos agentes. Existen grandes diferencias entre unos países y otros, e incluso dentro de las propias ciudades. Es tarea de los gobiernos de América Latina afrontar este problema rápidamente y diseñar estrategias para la atención del cáncer de pulmón en general, mediante la aplicación, por ejemplo, de programas de detección, la optimización del diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad en el estadio precoz o localmente avanzado, y la facilitación del acceso a las pruebas y tratamientos moleculares para la enfermedad metastásica. Permitir a los pacientes recibir los mejores tratamientos para combatir el cáncer de pulmón será el principal desafío de los 10 próximos años.

 

Author: Judith Moser; Interview: Gustavo Werutsky, MD, Latin American Cooperative Oncology Group, Hospital São Lucas PUCRS University, Porto Alegre, Brazil